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Apuntes Biográficos del Dr. Félix Castillo Jiménez y su esposa, Josefina González de León

 

Jesús Félix Castillo Jiménez nació en Tampico, Tamaulipas, el 20 de noviembre de 1926, en el seno de una familia de condición muy humilde.

 

Jesús Félix fue el cuarto y último de los hijos de Tomasa Jiménez Sánchez y Francisco Castillo Sosa. Sus hermanos mayores fueron Josefa, María de la Luz y Rogelio, quienes tenían 15, 10 y 5 años, respectivamente, al momento de nacer él.

Su padre fue un hombre muy enfermizo, dedicado básicamente a trabajos de alta inestabilidad y variabilidad. Su madre se dedicaba al hogar.

En 1937, cuando Jesús Félix tenía 11 años de edad, murió su padre. Fue entonces que, en búsqueda de mejores oportunidades de desarrollo para sus hijos, “Doña Tomasita” decidió que se mudarían a Monterrey, Nuevo León. Una vez instalados en Monterrey, Tomasita cambió su ocupación de ama de casa, por la de costurera.

 

Así fue que Jesús Félix concluyó la primaria en la escuela Lázaro Garza Ayala; continuó después en la Secundaria No. 1 y en la preparatoria de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), donde también estudió la carrera de Ingeniería Química. (Resulta relevante señalar que, por aquel entonces, estas instituciones educativas media superior y superior, eran las únicas que existían en la Sultana del Norte).

Durante sus años escolares, además de ser un dedicado estudiante desde el punto de vista académico, Jesús Félix fue líder y deportista sobresaliente. Llegó a ser campeón de lanzamiento de jabalina a nivel estatal, así como integrante del equipo de atletismo de 4 X 100 que, representando a la UANL, logró coronarse campeón nacional en esa modalidad.

También participó activamente en política estudiantil, ocupando el cargo de Presidente de la Sociedad de Alumnos de su Facultad, y se entregó con gran convicción a las actividades que le exigió su participación como conscripto. Se sentía especialmente orgulloso de haber llegado a ser Corneta de Órdenes de su sección.

Debido a su sobresaliente actuación como estudiante de licenciatura, la UANL le ofreció impartir clases a grupos posteriores a su generación. Fue así como conoció a la mujer que sería su esposa: Josefina González de León, quien estudiaba la carrera de Química Agrícola, en la generación posterior a Jesús Félix.  

Josefina era la segunda de cinco hermanos. Sus padres, José Guadalupe González y Herminia de León, eras originarios de Montemorelos, Nuevo León, una población cercana a Monterrey.

Josefina nació en Pánuco, Veracruz donde su padre se inició como comerciante. Vendía mercancía y víveres para los trabajadores de la construcción de lo que eventualmente sería la Carretera Nacional.

Cuando Josefina y sus hermanos: Virginia, Jesús, Concepción y Ma. Del Carmen tuvieron edad escolar, su madre se mudó junto con sus hijos a Monterrey, para que los niños tuvieran mejores oportunidades educativas. Por su parte, su padre se trasladó a Tamazunchale, San Luis Potosí, donde abrió una bodega que, en sus inicios, proveía principalmente llantas y refacciones para los camiones de carga que, por ese entonces, empezaban a transportar mercancía a y desde la Ciudad de México. Unos años más tarde sus negocios se ampliaron al transporte de ganado.

Josefina cursó sus estudios de primaria, secundaria y bachillerato en Monterrey, e ingresó en 1945 a la Facultad de Química de la UANL.

En 1950, una vez graduados, Josefina y Jesús Félix contrajeron nupcias el día 11 de diciembre. Ya para entonces él trabajaba como profesor en el Colegio Franco Mexicano y en la Facultad de Química de la UANL.

Josefina nunca ejerció su carrera profesional. Como pareja, Félix y Josefina decidieron que el mejor y más importante trabajo de ella, sería el de ser madre y ama de casa de tiempo completo, dedicando así todo su tiempo y energía a la atención y cuidado de sus hijos, que a la postre fueron cinco.

En 1951 Félix ingresó como maestro al Tecnológico de Monterrey. Después de tres años de trabajar como profesor de tiempo completo en el Departamento de Física   –siendo por entonces Rector de esa institución el Ing. Víctor Bravo Ahúja– el Ing. Jesús Félix Castillo recibió, junto con varios de sus compañeros de trabajo, la oportunidad de estudiar un Doctorado en la Universidad de Texas, en Austin. Esto fue de 1954 a 1959.

Al concluir sus estudios en 1959, la Universidad de Texas le ofreció un puesto como profesor, pero Jesús Félix declinó la invitación porque para él resultaba mucho más importante y trascendente, llevar consigo de regreso a México los conocimientos adquiridos en el extranjero. De esta forma, al concluir sus estudios Jesús Félix volvió a Monterrey para reintegrase al Tecnológico de Monterrey.

Sin embargo, unos meses más tarde, por un nuevo ofrecimiento del propio ITESM, el Dr. Castillo salió nuevamente de México. Entre 1959 y 1964 la familia Castillo González viajó en repetidas ocasiones a los Estados Unidos, a lugares en donde se localizaban diversas universidades en las que el Dr. Castillo colaboró con algunas investigaciones de física.

Durante estos años trabajó como maestro invitado en universidades como:

 

  • Universidad de Texas en Austin.

  • Universidad de Louisiana en Baton Rouge.

  • Universidad de Wisconsin en Madison.

 

Colaboró también en el Laboratorio Nacional de Argonne, en las afueras de la ciudad de Chicago, Illinois, como investigador en el campo de la energía nuclear, patrocinado por el gobierno de los Estados Unidos.

Es importante subrayar que la filosofía personal del Dr. Castillo, su ‘por qué’ de estos viajes, era el estar en constante actualización de los avances de la física, para poder trasmitirlos a sus alumnos del Tec.

Años más tarde -en 1966- el Ing. Fernando García Roel -Rector del ITESM ya para entonces- habla con el Dr. Castillo de la oportunidad de trasladarse a Mexicali, Baja California, para incorporarse al Centro de Enseñanza Técnica y Superior (CETYS) como Rector.

El Dr. Castillo acepta la invitación -que para él y su esposa era todo un desafío- y en el segundo semestre de 1966, el Ing. García Roel lleva al Dr. Castillo y a su esposa a Mexicali para que conocieran y tuvieran sus primeras entrevistas con el Consejo del CETYS (IENAC).

Finalmente, el 16 de enero de 1967, la familia Castillo González llegó a radicar a Mexicali, Baja California.

La idea original del Consejo era que el Dr. Castillo ocupara la posición de Rector por cinco años… y se quedó once.

El 13 de enero de 1978 el Dr. Castillo renuncia a su cargo como Rector del CETYS, al haber sido requerido por el Tecnológico de Monterrey para dirigir la Escuela de Graduados del ITESM en la Ciudad de México, donde permaneció hasta mayo de 1981, cuando su puesto de trabajo es trasladado al Campus del Tec en Monterrey, como Vicerrector de Finanzas, puesto que ejerció hasta diciembre de 1986, cuando se jubiló tras 35 años de servicio. Entonces, regresó a Baja California, donde el CETYS lo contrató como consultor.

El 30 de marzo de 1989, el Dr. Castillo fallece en la ciudad de Mexicali, B.C. sobreviviéndole su esposa, cinco hijos y ocho nietos por entonces.

Josefina, su esposa, pasó a mejor vida el 5 de Mayo de 1997, también en Mexicali, Baja California. Durante su larga trayectoria de educador, el Dr. Castillo recibió varios importantes reconocimientos por su impulso a la educación en México.